lunes, 29 de noviembre de 2010

Division de trabajo segun Marx y Durkheim

En la concepción de Marx, la <división del trabajo> no era una distribución de funciones coordinadas, por el contrario, era un sistema de desigualdades en su estructura. Hombres con funciones definidas constituían lo llamado jerarquía de posiciones, con grados diversos de riqueza, poder y honor social. El concepto de jerarquía era inapropiado para descubrir las condiciones de existencia de los hombres en el moderno sistema capitalista. La realidad económica y social, para Marx, se componía de clases socioeconómicas con intereses antagónicos. Para Marx el término <división del trabajo> era equívoco.
La intención de Durkheim era, pues, ofrecer una refutación convincente a la posición marxana y también a la posición contiana, a la cual se opone de igual modo.
Un ejemplo de ello es que Conte argüía contra él, que la división del trabajo no conduce necesariamente a la dispersión y al conflicto de intereses. Decía que existían otras condiciones “no morales” que tenían al menos igual importancia para el tema de la solidaridad. Durkheim reconoce, sin duda, la necesidad de ciertas reformas sin las cuales no puede haber verdadera justicia ni verdadera solidaridad, pero este reconocimiento lo pone en un plano secundario.
La obra “De la división del trabajo social” de Durkheim es una reformulación del pensamiento saint-simoniano, como ya hemos visto para Durkheim su verdadero maestro intelectual era Saint-Simon, del cual sigue su trayectoria conservadora. Inspirado en Saint-Simon, Durkheim trató de demostrar que debe completarse la división del trabajo en una nueva perspectiva. Dice que los servicios económicos que rinde son pocos e insignificantes comparados con el efecto moral que produce. Ya que el objetivo que se debe conseguir en la división del trabajo, según Durkheim, es obtener un sentimiento de solidaridad en las personas, crear cohesión entre personas. En la época en que vivió Durkheim, dice que la sociedad era solidaria puesto que era homogénea, es decir, que todos eran iguales y por tanto no existía razón para no ser solidarios ya que todos estaban en la misma situación. Pero esta solidaridad original decayó cuando empezó a crecer la diferenciación de funciones, que produjo heterogeneidad entre personas y por tanto para la sociedad y una mayor complejidad en la sociedad, puesto que ya no era todo el mundo igual, no desempeñaban las mismas funciones y ya no eran por tanto iguales a la hora de relacionarse unos con otros, poca solidaridad. Esta tesis la desarrollo Durkheim partiendo de lo que llamaban <solidaridad mecánica>, o solidaridad por semejanza.
Durkheim después de mucho trabajo comienza a desarrollar su tesis sobre las consecuencias positivas de la división del trabajo: da origen al intercambio de servicios, a la reciprocidad de obligaciones, a la interdependencia, etcétera, pero más adelante pondrá reservas a estas tesis. Durkheim concibe el sistema social complejo como una multiplicidad de funciones distintas que deben ser coordinadas, es decir, que considera que estas <funciones> tienen una relación coordinada y armónica unas con otras, como los diferentes órganos de un ser viviente. El concepto de <división de trabajo> le permite a Durkheim acentuar el aspecto de cooperación en la sociedad, el único inconveniente es que olvida los demás aspectos como son: relación de dominación, de conflicto de clases. Dice en esta obra que la división del trabajo engendra la cooperación y la solidaridad por norma general.
Un inconveniente que se ve a la creciente división del trabajo es que refuerza la individualidad del hombre. Esto es otra incoherencia en el tema de Durkheim puesto que en la solidaridad mecánica los hombres son tan similares, que la conciencia común envuelve a la conciencia del individuo, y por tanto la individualidad es nula. Pero la solidaridad orgánica resultado de la división del trabajo, da lugar a diferencias individuales.
Durkheim cuando apunta que la individualidad aumenta al mismo tiempo que nos parte (las de la sociedad), se refiere únicamente a las profesiones, puesto que este no es el caso de los obreros.
Se planteaban una cuestión importante a raíz de todas estas especulaciones: Si la división del trabajo no daba como resultado la solidaridad, esto quería decir que era una situación “anormal”.
Este otro punto diferenciador entre Marx y Durkheim. Mientras que Marx había acentuado el carácter conflictual por esencia de la moderna división del trabajo (el capitalismo), Durkheim proponía la concepción exactamente opuesta. Solo en sus formas patológicas la división del trabajo provoca consecuencias negativas. Marx, había contemplado el capitalismo como una condición que alineaba a los hombres unos de otros y de sí mismos, una condicionen la cual la explotación, el antagonismo y la dominación eran normales e inevitables en tanto prevalecieran las <relaciones de producción> existentes, una condición que hacia inconcebible la solidaridad de la sociedad como un todo.
Marx llamaba a la primera fase del desarrollo de las fuerzas productivas en el modo capitalista de producción, <cooperación simple>. Dice que la cooperación es una característica de toda producción en gran escala y la cooperación simple predomina durante el periodo en el cual el capital opera en gran escala, pero la división del trabajo y la maquinaria desempeñan un papel secundario. Hace hincapié en la fuerza socialmente productiva que surge al agrupar a muchos hombres para que trabajen uno al lado de otro y cooperen entre sí. El capitalista paga a cada obrero su fuerza de trabajo individual y percibe mas de lo que ha pagado. Obtiene entonces su ganancia en forma directa de la cooperación, de la nueva fuerza socialmente productiva. Para Marx, esta forma de cooperación caracterizó a la primera fase del capitalismo y fue una importante fuerza productiva nueva.
<El conflicto entre el capital y él funciones industriales alcanzan mayor especialización, el conflicto se agudiza, en trabajo es otro ejemplo, más sorprendente, del mismo fenómeno. En la medida en que las lugar de aumentar la solidaridad>. Durkheim vio los hechos y dijo que el conflicto entre las clases asume su intensidad máxima con el nacimiento de la industria en gran escala. Y emplea un lenguaje casi marciano cuando dice que esta fase es la fase en la que el trabajador se separa más totalmente del empleador. Con el aumento de la <división del trabajo>, las revueltas se hacen más frecuentes y la guerra de clases crece en violencia. Todo esto no es consecuencia de la división del trabajo, según Durkheim, en su forma normal, sino en sus formas anormales, a una de las cuales llama la división anómica del trabajo. Este concepto es polémico y esta dirigido contra Conte y Marx al mismo tiempo.
Contra Marx afirma que la creciente división del trabajo puede conducir a una mayor solidaridad sin una transformación fundamental de la estructura existente de las relaciones socioeconómicas. Se logrará la forma superior de comunidad humana si es posible regular y ajustar de modo apropiado las diversas funciones y las relaciones entre ellas. Pero Durkheim no es tan ingenuo como para sugerir que con esto será eliminado todo conflicto social, puesto que argumenta que por precisa que sea la regulación, siempre habrá lugar para muchas perturbaciones; pero que no es necesario ni posible que la vida social carezca de conflictos. El papel de la solidaridad no es suprimir la competencia, sino moderarla.

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